Se en mi corazón que todo lo que he hecho y lo que he dejado de hacer ha sido por ti y para ti aunque nadie lo vea. Y no me importa lo que digan los jueces que se creen perfectos o los psicólogos sin título que creen poder hacerlo mejor, me quedo con la frase que me regalaste una navidad: "no eres la mamá perfecta, pero eres perfecta como mi mamá".
Puede estar aquí o allá, más arriba o más abajo, dentro o fuera de los sueños... Un lugar donde todo puede pasar: pinturas, galaxias, historias y memorias suspendidas en el tiempo... Un pequeño refugio para las almas creativas... un rincón de belleza en medio del caos... Un lugar donde la imaginación respira y el tiempo se detiene... ¡Un lugar como Macondo!
viernes, 12 de diciembre de 2025
Tú y yo para las que salgan...
Se en mi corazón que todo lo que he hecho y lo que he dejado de hacer ha sido por ti y para ti aunque nadie lo vea. Y no me importa lo que digan los jueces que se creen perfectos o los psicólogos sin título que creen poder hacerlo mejor, me quedo con la frase que me regalaste una navidad: "no eres la mamá perfecta, pero eres perfecta como mi mamá".
lunes, 16 de diciembre de 2024
Mi blog ya tiene rostro...
No son cien años, pero si van muchos desde que lo leí por primera vez y me enamoró. Me enamoré de la soledad que llevaba dentro cada miembro de la familia Buendía, me enamoré de la intensidad y la ingenuidad de José Arcadio por lograr cada proyecto en su laboratorio de alquimia, me enamoré de la persistencia de Úrsula y de sus animalitos de caramelo, pero principalmente me enamoré de Macondo, un pueblo construido a orillas del río, más allá de la ciénaga que desde su fundación, su creciemiento y hasta su decadencia, es un lugar mágico donde cualquier cosa puede pasar...
Hoy, terminé de ver la primera parte de la nueva serie de Netflix en honor al libro que hizo al Gabo acreedor del Premio Nobel de Literatura. Sus colores, la producción, la fotografía, el casting, el vestuario... lo amé.Es tonto comparar el libro con una versión audiovisual, la imaginación es infinita y no tiene límites de presupuesto... pero esta producción de Cien Años de Soledad le ha puesto rostro a los personajes con los que conviví en mis horas de lectura.
Ver a José Arcadio Buendía amarrado al castaño fue un experiencia uffff ¡me explotó la cabeza!. Ver su tristeza por la muerte de Melquiades, el miedo de Úrsula por tener hijos con cola de cerdo, los ojos inexpresivos del coronel Aureliano, la belleza e inocencia de Remedios, es que hasta la cándida Eréndira y su abuela desalmada fueron por muy poca diferencia como las imaginé...
Puedo verla una y otra vez así como he leído el libro tantas veces que he perdido la cuenta...
Solo me queda esperar a ver cómo será Mauricio Babilonia rodeado de sus mariposas amarillas...
martes, 18 de septiembre de 2018
El otro equipo tenía más goles, pero... ¿realmente ganaron?
Creo que es la primera vez que no presté atención al juego, sólo quería que terminara pronto para que no salieran más lastimados. Sólo son niños dando su mejor esfuerzo por ganar, pero sobre todo por jugar, por disfrutar y allí, ese día, nada fue divertido.
¿Qué es lo que le enseñamos a los que se suponen son el futuro?
lunes, 23 de mayo de 2016
No está en camino... Ya da algunos pasos...
Estimados Estudiantes de Caracas:
Estuvimos con ustedes en esos tiempos de entrenamientos en los campos de la Universidad Metropolitana, y digo estuvimos porque las mamás entrenamos en el mismo equipo. Nos calamos el sol en las tardes de prácticas, celebramos más que nadie los goles a favor, lloramos por cada decisión injusta del árbitro, esperamos con nervios detrás de las líneas de cal a que el tiro libre entre en la portería y nos duele (muuuucho) cada falta sobre el cuerpo de nuestros muchachos...
Gracias porque abrieron sus puertas a un niñito con mucha energía y una ilusión llamada fútbol.
Gracias porque le enseñaron con algo tan sencillo como cambiarse los tacos si va a salir de la cancha, que la disciplina es la clave para superarse a cada instante.
Gracias porque aprendió que para ganar se requiere trabajar en equipo y hoy, desde la distancia, él y yo somos un gran equipo!
Gracias por acompañarnos en cada juego!
viernes, 4 de septiembre de 2015
Y el mar lo llevó a la orilla...
Aylan tenía solo 3 años. No hace falta conocerlo para que toque el alma, no hace falta haber compartido su nacimiento para llorarlo, no hace falta haberlo escuchado para pensarlo. Sucedió a muchas millas, pero no es un tema lejano. Aylan no era sólo de Siria, también es de Gaza, de Yemen, de Afganistán, de la India, de Venezuela y de Colombia. Es de todos los países que te obligan a partir, es de todos los países que ahogan el futuro por sus conflictos, por sus guerras reales e imaginarias, por la absurda conquista del suelo pretendiendo el cielo, por el ego y la brutalidad.
Aylan, como muchos niños, no tuvo elección. No es su culpa salir corriendo, no es su culpa los conflictos armados, no es su culpa la soberbia, no es su culpa el naufragio, no es su culpa el Miedo... sin embargo pagó por ello.
Una noticia como esta duele. Cuando se es madre, duele. Cuando se es humano, duele.
Es demasiado... Es demasiado
de todo y demasiado de nada.
martes, 17 de marzo de 2015
Me queda tu sonrisa...
viernes, 13 de febrero de 2015
De eso ya hace un año...
Fueron muchos los caídos, fueron muchos los torturados, fueron
muchas las injusticias que tiene en la conciencia el inútil de bigote. Su
cobardía se tradujo en más represión, en más balas, en más presos... De eso ya
hace un año…





